Juan ha vivido siempre en Buenos Aires, Argentina, donde ha desarrollado toda su vida educacional y profesional. Sus padres son españoles y hace pocos años volvieron a su tierra natal porque extrañaban el país. Juan cada vez que puede los visita y recorre otros lugares para aprovechar el gran viaje que supone cruzar el océano Atlántico para llegar a Europa. Por desgracia una travesía de tamaña distancia requiere mucho tiempo, motivo por el que sólo puede realizarla cuando está de vacaciones y eso es una vez al año. Así que Juan planifica todo con mucha anticipación para que cada detalle salga de la mejor forma en su viaje anual. Como había desarrollado ese interés por recorrer más el país de sus padres, él iba a necesitar un medio más flexible que el transporte público, así que se dispuso a buscar servicios de alquiler de coches en España. Afortunadamente encontró que existían muchas empresas dedicadas a ese mercado y que estaban presentes en las principales ciudades de ese país.
Pasó el extenso año de trabajo y llegó el momento que Juan se reencontrara con sus padres para ponerse al corriente de todo lo que había pasado en tantos meses sin verse. Ya tenía reservado su pasaje para viajar durante la noche, debido a que las 12 horas que demora el avión en llegar a Madrid serían muy extenuantes durante el día. Llegó a su destino y por suerte no tuvo que pasar mucho tiempo en el proceso de retirar sus pertenencias y pasar por los trámites de policía internacional. Viajó a la casa de sus padres en taxi, servicio que le salió más costoso de lo que tenía estimado. Una vez en ese lugar y después de haber tenido un emocionante reencuentro con su familia, pidió prestado ordenador a su padre para reservar un coche en alguna de las empresas de alquiler de coches en España que ya tenía vistas con anterioridad. Al día siguiente se dirigió a la agencia más cercana que por suerte no estaba lejos de la casa de sus padres. Retiró el vehículo y fue a buscar a sus padres para que juntos pasearan por Madrid.
Luego de visitar varios de los lugares más turísticos de la capital de España, se dirigieron a Getafe, lugar donde viven los hermanos del padre de Juan. Ahí se les fue el resto del día, pues había mucho por conversar. En los siguientes días acordaron viajar a Valencia en avión, lugar donde vivía la familia de la madre de Juan. Así que él comparó precios y revisó qué empresas de alquiler de coches de España estaban presentes en esa ciudad. Para su fortuna había una agencia que alquilaba coches en el aeropuerto de Valencia, así que no tendrían que depender de taxis ni otros servicios costosos. Pasaron varios días en esa ciudad donde disfrutaron mucho conversando con otros familiares que él no había tenido la oportunidad de conocer antes. En un abrir y cerrar de ojos llegó el momento de regresar a Madrid para luego viajar de vuelta a Buenos Aires. Juan estaba muy feliz porque habían aprovechado de la mejor forma el tiempo que pasaron juntos en España. Viajó en avión de regreso a Argentina, donde prontamente tuvo que reintegrarse a su trabajo, ahora recargado de nuevas energías que había obtenido durante sus vacaciones y ya planificando el siguiente viaje.