
Menorca es una isla con una parte enigmática, que contiene historias y
leyendas que te pondrán "los pelos de punta”. Si eres una persona
valiente, alquila un coche de alquiler en Menorca y recórrelas a lo largo de la isla.
La entrada del infierno: existe un pozo muy oscuro y
profundo llamado Pou de Na Patarra que según cuentan las leyendas era
considerado la entrada del infierno. En la actualidad el pozo se
encuentra sellado, sin embargo, es posible adentrarse en él por otra
entrada compuesta de 137 escalones. Durante la bajada el sonido
incesante del agua cayendo provoca en el visitante la sensación de
haberse adentrado en un mundo mágico y misterioso. Al final del
trayecto, se encuentra una pequeña pila de piedra en la que se deposita
el agua filtrada en las paredes. Se dice que quien beba de ella se
vuelve inmortal, pero quien se sumerja acabará petrificado. Así mismo,
muchos cuentan que quien entra en Na Patarra corre el riesgo de que sus
sueños sean perturbados por brujas y seres sobrenaturales.
Taula de Torralba: los menorquines creen que
antiguamente en la isla habitaban enormes gigantes y que en esta taula
(mesa en castellano) de 4,30 m se servían exquisitos manjares. Estos
bebían agua del Pou de Na Patarra. Se encuentra en la carretera entre
Alaior y Cala Porter.
La leyenda de Xoroi: cuenta una leyenda que un día
naufragó cerca de la isla un barco. Su único sobreviviente, llamado moro
Xoroi se enamoró de una joven del pueblo. Como sabía que nunca podría
casarse con ella por sus orígenes árabes, decidió raptar a la joven y
esconderse en una cueva. Pero, un invierno cayó una gran nevada y la
zona se cubrió de una gran manto blanco descubriéndose las huellas de
Xoroi. Los aldeanos del pueblo se dirigieron a la cueva armados hasta
los dientes. Cuando llegaron a la cueva se encontraron algo inesperado,
Xoroi y la joven habían formado una familia y tenían 3 hijos.
El final de la historia es trágico: Xoroi y su hijo mayor al verse
rodeados se lanzaron por el acantilado. La joven y sus otros 2 hijos
regresaron al pueblo. Todavía hoy se dice que viven descendientes de la
pareja.
La cueva de Xoroi se encuentra en la Cala Porter.
Ciudades tragadas por el agua: son muchísimas las antiguas ciudades
menorquinas que han sido tragadas por el mar Mediterráneo. Los
supersticiosos creen que en su día fueron ciudades prósperas pero que a
causa de una maldición o maleficio, reposan en el fondo del mar. Destaca
la ciudad sumergida de Parella, por sus leyendas, su belleza natural y
por las reliquias allí halladas. Se encuentra ubicada a pocos metros de
la costa de Ciutadella.
Ya las antiguas leyendas se hacían eco de que existía una población
tragada por el mar. Se dice que fue encantada por otra villa rival roída
por la envidia, provocando su desaparición. Pero como toda ciudad
encantada, tiene su oportunidad de redención, y según dicen si "7 Juanes
sin saberlo con 7 Juanas se encuentran en la orilla el día de San Juan,
la ciudad volverá a nuestro mundo.”
Este sugerente relato popular, que algunos creen salido de la pluma del
folclorista menorquín Francesc Camps, o recogido por él de la tradición
oral popular, nos habla de una fastuosa ciudad submarina situada frente a
las costas de Ciutadella, en pleno Golfo de León.
Ésta se encuentra en concreto en una cueva llamada S’Aigo, situada en la
urbanización costera de Cala Banca que, según la mencionada leyenda,
podría ser la entrada terrestre a esta urbe sumergida.
Dentro de la cueva hay una laguna, donde se han encontrado cantidad de
objetos, como cerámica, jarrones, trozos de cristal verde y algunas
piezas de origen púnico que según los relatos historiográficos, podría
tratarse de un antiguo escondite secreto donde los piratas, o los
propios menorquines, ocultaban sus objetos de valor.
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