La memoria fotográfica o eidética, se define como la capacidad de recordar imágenes o sonidos con extrema precisión. La palabra eidética significa "extremadamente detallado” y proviene de la palabra griega "eidos" = "visto". La memoria fotográfica en la mayoría de los casos es una memoria a corto plazo.
Hace un par de años un grupo de investigadores españoles descubrieron una proteína aislada llamada RGS-14, la cual podría incrementar la capacidad de recordar lo que se ve. Se tropezaron con este hallazgo mientras estaban investigando una parte mal entendida de la corteza visual en ratones. Los ratones que fueron estimulados con esta proteína podían recordar objetos vistos hacía dos meses; y cuando anteriormente los mismos ratones sólo podían recordar los mismo objetos vistos durante alrededor de una hora.
Es sabido que las personas con autismo o síndrome de Asperger, poseen una memoria fotográfica excepcional con una gran capacidad para recordar los detalles. Su memoria es comparable con la reproductor de un vídeo, pudiendo ir hacia atrás o hacia delante y hacer pausa donde deseen, lo que les permite fijarse en los detalles pequeños. También son capaces de ver sus recuerdos con contextos ligeramente diferentes, cambiando la posición de las luces y las sombras. Algo totalmente asombroso, que se debe a la atracción inevitable que poseen hacia el orden y la clasificación de las cosas.