Según el Instituto de la Obesidad, uno de cada tres menores sufre sobrepeso. Para evitar esta tendencia, es importante que los padres vigilen los hábitos alimenticios de sus hijos, asegurándose de que siguen una dieta completa y equilibrada. Por tanto es conveniente tener en cuenta los siguientes puntos.
Es muy importante distribuir correctamente las calorías a lo largo del día. Se aconseja realizar cinco comidas diarias: las tres principales y dos tentempiés a media mañana y a media tarde. El reparto ideal de calorías sería el siguiente: desayuno – 20%, tentempié media mañana – 5%, comida – 40%, tentempié media tarde – 5% y cena – 30%.
El desayuno es una de las comidas más importantes del día, ya que es la encargada de proporcionar la energía necesaria para comenzar la jornada. Debe componerse de leche, fruta o zumo y de hidratos de carbono como pan, galletas o cereales.
La comida debe constar de un primer plato con cereales como pasta o arroz, legumbres o verduras, un segundo con carne magra (no más de 3-4 por semana), pescado o huevo y fruta de postre. La cena debe ser más ligera: un plato único con pescado, huevo o queso, acompañado por verduras, hortalizas o verduras y fruta.
En cuanto a los tentempiés, pueden ser a base de yogur, galletas, fruta o frutos secos.
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