Quizás Hassel del cuento "Hassel y Gretel” también llevará estos zapatos,
pues lo cierto es que tienen cierto aire aniñado. Nos recuerda a
nuestros zapatos de cuando éramos pequeñas con esa tira sujetando al pie
que nuestras madres compraban intencionadamente para que no se nos
saliera el zapato mientras jugábamos con nuestros amigos.
Los
teníamos de todos los colores, blanco, rosita, amarillo, azul celeste,
negro, granate como el de la fotografía, etc. E íbamos con nuestros
"zapatitos” impolutos al parque a jugar con nuestros amigos a la pelota,
a tirarnos por el tobogán, o a columpiarnos gracias a la fuerza de
nuestras "mamis”.
Eran tiempos muy felices y estos zapatos de
cuña pequeña nos dice que hemos crecido, que ya somos mayores. Pero de
vez en cuando podemos deleitarnos en nuestros maravillosos recuerdos de
la infancia, que son siempre nuestros.
|